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miércoles, 18 de mayo de 2011

La Junta recorta sus derechos a los vecinos de Tomares

Corría el año 1985 cuando la recién estrenada Junta de Andalucía asume las competencias en materia de sanidad asignándolas a la antigua Consejería de Sanidad y Consumo.  Es en este año cuando se publica el Decreto 219/85 dotando del marco legal oportuno al Programa Materno-Infantil con lo que los pediatras de entonces comienzan a editar una serie de guías que darán lugar a lo que hoy conocemos como "Programa de Control del Niño Sano" y que culminará en 1990 con la publicación de la "Guía para la Salud Infantil en Atención Primaria". Finalmente, este proceso culmina en 1999 con la edición, por parte de la actual Consejería de Salud de la Junta, de la "Guía de Salud Infantil y del Adolescente".

Ya aquel Decreto 219/85 establece los objetivos que aún hoy siguen vigentes con respecto a la actuación sobre los controles médicos de la población infantil destinados a detección de alguna enfermedad. De hecho el primer objetivo específico del programa del Seguimiento de Salud Infantil es, "la detección precoz de anomalías y problemas de salud" concretando, por su parte, el tercer objetivo general de dicho programa, "Prevenir problemas de Salud".

Para alcanzar estos objetivos se han ido poniendo en práctica una serie de actividades y medidas entre las que destaca notablemente los "controles periódicos de salud" que consisten en una serie de visitas

"concertadas con la familia y el niño, a unas determinadas edades, que generalmente se realizan en el Centro de Salud por lo profesionalessanitarios. El contenido común a todos los controles de salud seria la historia clínica inicial o de intervalo, sistema de registro, exploración física, somatometría incluyendo perímetro cefálico hasta los dos años, valoración del desarrollo psicomotor, detección de malos tratos, educación para la salud, vigilancia dental, detección y prevención de riesgos e incidir en la importancia de la estimulación psicomotora y sensorial".
El calendario de consultas para detectar estas enfermedades se constituye de obligada oferta en los todos centros de salud andaluces y su cumplimiento depende diretamente de la Consejería de Salud.


Pues bien, da la causalidad que en Tomares este calendario no se cumple. Y no ocurre así en Castilleja, ni en San Juan, ni en Mairena del Aljarafe ni por supuesto en Sevilla, sino precisamente en Tomares . Es decir, que los hijos de los tomareños no reciben el mismo trato que los hijos de los vecinos de los demás pueblos y todo bajo la excusa de que no hay en el Centro de Salud de Tomares pediatras suficientes para cubrir este servicio aprobado y de exigido cumplimiento por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía desde el año 1985.

A mí, a estas alturas de campaña me importa bien poco que si el tema del tráfico, que si el transporte, que si los parques, que si el fomento de la cultura y el deporte. Aquí de lo que se trata es de la salud de nuestros hijos y no de si tardamos quince o treinta minutos en bajar a Sevilla. Se trata de nuestros hijos.

En el Centro de Salud de Tomares los Controles periódicos de salud consisten en una visita al mes del nacimiento, a los dos meses, a los seis meses (en esta visita también tiene que ver al niño un pediatra pero en Tomares lo ve una enfermera) y por último al año. Mientras que en todos los demás municipios los niños tienen, por derecho, estas consultas "especiales" hasta los catorce años, en Tomares sólo son permitidas hasta el año de vida. Repito, porque no hay pediatras que puedan ofrecer este servicio.

Es decir, que en el 2011 (por si alguno no lo sabía, siglo XXI) en Tomares nuestros hijos están recibiendo una atención primaria de materia de salud que data por lo menos de 1984. Más de 25 años de retraso con respecto a otros municipios de Andalucía. Se está descuidando, por decisión política, la salud de nuestros hijos y están impidiendo, por decisión política, que los padres tomareños podamos descubrir a tiempo cualquier enfermedad que surgiera de forma precoz en nuestros hijos. Y son muchos padres, incluído el que les habla, en este último año,  los que han sufrido este problema provocado por los políticos de la Junta de Andalucía.

Y por qué es tan grave esto. Precisamente, porque es a partir del segundo año de vida cuando comienzan a ser perceptibles ciertas enfermedades y patologías, siempre que sea un pediatra que el observe con detenimiento en una consulta de entre quince y veinte minutos (y no de siete como la consulta ordinaria) al niño. Nuestros hijos a partir del año de vida ya no tienen derecho en Tomares, repito, por decisión política, a ser atendidos como garantiza la ley de la propia Junta de Andalucía.

Y es a partir del año de vida donde se comienzan detectar enfermedades relacionadas con el crecimiento, sobre todo, el hipocrecimiento, enfermedades relacionadas con la deambulación, (rodillas en equis o en paréntesis, trastornos de la cadera y de la espalda, deformaciones de los pies sólo perceptibles por un pediatra), tumores oculares que a partir del año y medio devienen patología, problemas testiculares en los niños que también devienen patológicos a partir de los dos años y un sin fin de enfermedades que los padres no estamos capacitados para descubrir a tiempo. De ahí el sentido de estos controles periódicos de salud bajo la cualificada atención de un profesional médico pediatra de la que carecemos en Tomares desde hace más de un año.

El primer punto del programa de todos los partidos que concurren a las elecciones en Tomares debería ser la exigencia de la puesta en marcha inmediata al día siguiente de dichas elecciones, no de las obras del metro, sino del programa del control del niño sano, porque es la salud de nuestros hijos la que está en juego, y por ahí, no podemos ni debemos pasar.


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